LEPROSARIO TENERIFE
La historia del leprosario de Tenerife, ubicado en Abades, es la de un complejo construido en la década de 1940 para aislar a enfermos de lepra, que nunca llegó a funcionar para su propósito original debido a la aparición de tratamientos efectivos. Los datos curiosos incluyen que fue diseñado como una pequeña ciudad con iglesia, hospital y escuelas, y nunca se usó como leprosario. Posteriormente tuvo usos militares y hoy es conocido por su arquitectura de fantasmas, grafitis, y sus leyendas de actividades paranormales.
Historia del leprosario
Construcción: El proyecto se inició en 1943 en el sur de Tenerife (Abades) para crear un lugar de aislamiento y tratamiento para los enfermos de lepra.
Diseño: Fue diseñado por el arquitecto José Enrique Marrero Regalado y concebido como una "ciudad" con un hospital, iglesia, escuelas, bancales para cultivos y un sistema de aguas.
Propósito original no cumplido: El leprosario nunca llegó a albergar pacientes porque en la época aparecieron tratamientos efectivos contra la lepra, como la dapsona.
Usos posteriores: Tras la guerra, el complejo fue desmilitarizado y utilizado para prácticas militares, como campos de tiro.
Curiosidades e interés actual
Ciudad fantasma: El leprosario de Abades se encuentra en un estado de abandono y deterioro, lo que le ha dado el aspecto de una "ciudad fantasma".
Escenario de películas: Su estética postapocalíptica lo ha convertido en un escenario popular para producciones audiovisuales, como películas, series y anuncios.
Arte urbano y paranormal: El lugar atrae a grafiteros y a personas interesadas en la exploración urbana. También existen rumores de actividades paranormales.
Desarrollo frustrado: En 2002, el complejo fue adquirido por un inversor privado con la intención de construir un hotel, pero el proyecto fue cancelado debido a la moratoria turística, y el lugar quedó en su estado actual.